Rescatar la artesanía Made in Spain y revindicar su valor: este fue el motor que impulsó a Irene y Ana a crear la marca. Porque fabricar a 400 km de su estudio no solo era posible, era lo correcto para su proyecto, para el consumidor y para el planeta.
Desde el principio, apostaron por trabajar mano a mano con los mejores: patronistas, cortadores, aparadoras, artesanos que entienden el oficio como una forma de vida. Juntos, han conseguido llevar la tradición al terreno de la vanguardia, con diseños minimalistas, materiales nobles y un compromiso claro: ofrecer un producto bello, bien hecho y a un precio honesto. En cada zapato Magro Cardona hay historia, talento y una forma consciente de entender la moda.